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15 años creando historia a orillas del Duero

El Sonorama se prepara para un aniversario que promete romper todos los récords
Actuación en el escenario Heineken/ FOTO: NURIA RUIZ.
Aranda de Duero, 11 de diciembre de 2011.- A falta de unas horas, solo hace 4 meses cerca de  45.000 personas se preparaban para pasar cuatro días entre saltos y gritos. Artistas de la talla de Iván Ferreiro, Delorean, Xoel López o Amaral, entre muchos otros, retaban a los asistentes a corear los temas más sonados del momento. El año que viene el festival arandino cumplirá 15 añitos y la Asociación Cultural Art de Troya, encargada de organizar y producir Sonorama, no quiere dejar indiferente a nadie. Por ello está poniendo toda su empeño para que la celebración, programada del 9 al 12 de agosto, cumpla con las todas expectativas de los ‘sonorámicos’. 

Ayer sábado, y hasta el 10 de enero, la organización puso a disposición del público los primeros 2000 abonos a un precio de 50 euros. Además, desde hace unas semanas ya empiezan a sonar los primeros nombres. Love of Lesbian, Sidonie, Corizonas, Vetusta Morla, El Columpio Asesino, Fuel Fandango, Dinero y The Zombie Kids se convierten en los primeros confirmados de un cartel que asegura espectáculo.
Mucho ha llovido desde que en 1998 un grupo de amigos unidos por su afición por la música decidiesen unirse y crear un festival de apenas un día. Chucho, Mecromina y Doctor Explosión hicieron de las suyas en la antigua plaza de toros de la capital ribereña. De esta manera quedó inaugurado lo que años después sería uno de los festivales con más renombre en el panorama musical español. «Fuimos unas 300 personas las que acudimos, que por aquel entonces estaba muy bien, y eso nos animó a seguir y a hacer las cosas mejor», explica el coordinador de Sonorama, Javier Ajenjo.
Actuación en el escenario Ribera/ FOTO: NURIA RUIZ
A partir de entonces, hasta 2005, el festival contaría con un día más de música y cambiaría  la plaza de toros por un nuevo escenario: el campo de fútbol ‘Virgen de las Viñas’. Deluxe, Sexy Sadie o Iván Ferreiro fueron algunos de los artistas que dejaron su huella en un lugar que hasta el momento solo había sido testigo de las batallas de la Arandina.
En 2005, Sonorama vivió uno de los momentos más especiales de su larga trayectoria cuando la banda catalana Mecromina lo eligió para dar su adiós definitivo a la música. «Cuando nos comentaron que sería su última actuación quisimos rendirles un pequeño homenaje, al fin y al cabo estuvieron con nosotros desde el principio y era algo que se merecían. Por ello les propusimos a los grupos que iban a actuar esos días que tocaran una canción de ellos. La iniciativa tuvo tan buena acogida que algunas bandas tocaron hasta más de un tema. Fue una noche muy especial», recuerda Ajenjo.

En 2003 la Asociación Art de Troya, hace un intento por acercar a los arandinos a un festival que hasta el momento había tenido escasa repercusión local. De esta manera, decide ubicar los escenarios dentro de la ciudad, en la Plaza del Rollo, la Plaza de La Ribera y el Parking del Sabeco. «Fue una edición de transición en la que se decidió que todos los conciertos fueran gratuitos para animar a los arandinos a que conociesen el festival», comenta el coordinador del evento.

Actuación de Vetusta Morla en la Plaza del Trigo/
FOTO PRAVDAVERITA
 En 2006 Sonorama vuelve a cambiar de escenario con su traslado al Recinto Ferial Allende Duero. El número de asistentes crece hasta los 15.000. Un año después el festival se amplía en todos sus sentidos. La zona de acampada se traslada al Parque General Gutiérrez, que se encuentra a escasos metros del Recinto Ferial. Por primera vez habrá tres días de conciertos y no dos como hasta entonces y, haciendo un guiño a los arandinos, el primer día la entrada será gratuita.

Además, se inaugura un nuevo escenario en la Plaza del Trigo, el conocido ‘escenario de las bodegas’, que acogerá conciertos por la mañana. «Este escenario ha pasado de no quererlo nadie ha convertirse en el tesoro más preciado entre los grupos», asegura Ajenjo. El pequeño tablado ha conseguido convertirse en el lugar de fogueo de decenas de grupos antes de dar el gran salto. «Siempre he dicho que Sonorama hace al artista: Vetusta Morla actuó en la Plaza del Trigo la primera vez que vinieron y gustó tanto que el propio público pidió que la próxima vez tuvieran un hueco en el escenario principal», comenta el organizador del festival. Una situación que se repitió en 2010 con Supersubmarina y con Dinero en la pasada edición.

En 2008 se mantienen los cambios realizados en la anterior edición. El festival cambia su nombre a Sonorama Ribera tras la entrada de  la Denominación de Origen Ribera del Duero como patrocinador. Además, el segundo escenario principal es bautizado en su honor como ‘Escenario Ribera’. En 2009, se instala la ‘Carpa Future Stars’ dentro del recinto, la cual acoge actuaciones de artistas noveles locales, en su mayoría.
Actuación de Maldito Reloj en la 'Carpa Future Stars'/
 FOTO: NURIA RUIZ
En 2010 tiene lugar el empuje definitivo. La Ruta del Vino se incorpora a la lista de actividades ofertadas. De esta manera, los ‘sonorámicos’ pueden disfrutar de visitas por las bodegas de la ciudad con almuerzo incluido y de una cata de vinos. Además, los asistentes también podrán disfrutar de la piscina municipal sin coste adicional. El número de escenarios se amplía a diez: Redbull comienza a patrocinar el evento y añade un nuevo tablado en forma de bus. El escenario móvil recorre el centro histórico, las piscinas o la zona de acampada preparando el terreno para la fiesta nocturna.
Además, poco antes del comienzo de los tres días de fiesta, Heineken anuncia su intención de dejar de patrocinar el Festival Internacional de Benicàssim (FIB) para ofrecer su apoyo al festival arandino.
 
El año pasado la cifra de asistencia volvió a batir un nuevo récord, 2011 consiguió reunir a 45.000 personas. Pensando en los niños, la Plaza Mayor acogía la primera edición de Sonorama Baby. Talleres y juegos vinculados a la música y adaptados especialmente para ellos hacían las delicias de los más pequeños. Además, el número de días volvió a crecer. Los de Amaral fueron los encargados de poner el broche final a la decimocuarta edición. Una decisión que hizo que gran parte de los ‘sonorámicos’ abandonasen el festival antes de tiempo y se destara la polémica.        Por una parte, se tildó a Sonorama de ‘el festival indie, menos indie, por otro lado, atrajo a buena parte de los arandinos al recinto.

Sin embargo, Sonorama no se ha librado de los escándalos. En 2009, tuvo lugar una sonora polémica entre la organización y David Rodriguez, músico y productor musical. Un malentendido a raíz del anuncio por parte de Art de Troya de la posible presencia de La Bien Querida en la doceava edición del festival. Un tema que pareció solucionarse con el tiempo ya que la artista actuó en la edición de 2011. Un año antes, también se criticó a Javier Ajenjo por burlarse del Ola Festival, que coincide en fecha con el evento arandino.
 
Actuación en el escenario-bus de Reb Bull/ FOTO: PRAVDAVERITA
A pesar de los 15 años que han pasado desde el inicio de esta aventura, Sonorama sigue conservando su esencia. «Desde el principio hemos estado comprometidos con la música nacional. Además, nos hemos diferenciado por defender esa filosofía low cost de no estar dispuestos a pagar cachés que pueden llegar a ser una verdadera locura», explica el organizador del evento. Un esfuerzo que acaba siendo reconocido por los propios artistas. «Nuestra primera referencia fue el FIB pero con el tiempo ha ido perdiendo toda su identidad, sin embargo, Sonorama ha mantenido su apoyo a los grupos nacionales y eso se agradece», asegura Guille Mostaza, integrante del grupo Ellos, que estuvo presente en la anterior edición, entre otras.

Por otra parte, además de la fuerte apuesta por la música patria, el Sonorama también se ha caracterizado porque no se solapan los horarios. Así cabe  la posibilidad de disfrutar de todas las actuaciones de los dos escenarios principales. Además, también mantienen el precio de la entrada: 50 euros el abono que sube a 70 la semana previa a la cita. Otra situación que se mantiene es el poco apoyo de los organismos públicos. La falta de colaboración tanto de la Junta de Castilla y León como del Ayuntamiento de Aranda es algo que siempre se ha criticado desde la organización.
Sin embargo, Sonorama no es solo cuatro días de música. Art de Troya también  celebra concursos de maquetas musicales, conferencias y hace una apuesta firme por el cine con el ‘Festival de Cortometrajes Sonorama’. Pero lo más importante es que es una original forma de promocionar la cultura de La Ribera y conseguir que la gente regrese al año siguiente. En definitiva, es una nueva manera de hacer turismo.- Nuria Ruiz 





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