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Las editoriales españolas se adentran en las redes sociales


El número de editoriales españolas con presencia en Twitter ha pasado de 12 a 209, según el último informede Anatomía de la edición, empresa especializada en el estudio del sector editorial. Los grandes grupos editoriales, con Random House Mondadori a la cabeza, son los que más peso tienen dentro de esta red social en relación a su número de seguidores, lo mismo ocurre en otras redes como Facebook. Pero son las editoriales de menor tamaño las que encuentran en estos canales un mayor uso, como explica el editor y fundador de Nórdica Libros, Diego Moreno, “las redes sociales son fundamentales para nosotros, ya que somos una editorial pequeña y nos sirve de conexión con otros editores, con críticos y por supuesto, con los lectores”.

Cada red cuenta con sus propias ventajas y posibilidades de uso. Las editoriales prefieren utilizar Twitter como un canal unidireccional en el que informar de novedades o futuros proyectos, mientras que en Facebook se establece un feedback entre editores y usuarios. “Nosotros trabajamos más con Facebook, pero Twitter cuenta con la rapidez, por ejemplo, a través de él retransmitimos en directo la cena del Nobel”, cuenta Diego Moreno. La importancia de las redes sociales aplicadas al sector editorial es cada vez mayor, desde la utilización de los canales de Youtube para mostrar vídeos promocionales de los últimos títulos publicados, hasta tener a Facebook como una de las herramientas principales para conocer el catálogo editorial, así como para difundir los distintos actos y eventos. El poeta, agitador cultural y editor de la colección de poesía Hecho en Lavapiés, de la editorial Amargord, Hipólito García “Bolo”, defiende las redes sociales como la manera más importe de comunicar cualquier tema relacionado con la cultura, “la fuerza que tienen las redes sociales para llegar al individuo y a la colectividad es única. Mira, en mi caso, cuando promociono un acto através de Facebook, sé que le está llegando a 7000 personas, que además están interesadas, porque se han tomado la molestia de hacerse “seguidores”. Es cierto que existe una masificación, por ejemplo, a la hora de informar sobre eventos y presentaciones de libros o recitales, pero el truco está en informar en el momento adecuado, no antes de las 48h previos al acto”.

A los medios tradicionales, notas de prensa, agendas culturales, se unen las redes sociales como utilidad para las editoriales, sin embargo, en palabras de Hipólito García “los medios tradicionales pierden fuerza porque van dirigidos a un público muy amplio, salir en El País quizás valga para vender libros, pero no sirve para llenar un recital de poesía o una presentación de un libro, por el contrario, una reseña en un diario digital especializado como apoyo a las redes sociales, siempre hace que te lleves alguna sorpresa”.



Internet también favorece la edición en papel


Los libros digitales deben su aparición a Internet. La guerra entre el e-book  y el libro tradicional, sin embargo, no encuentra en la Red al aliado que incline la balanza, pues en ambos casos las nuevas tecnologías han propiciado el crecimiento. El miedo a que las pantallas sustituyan a la celulosa se ve, a su vez, frenado por proyectos que haciendo uso de lo digital fomentan la creación en papel. Es el caso de Verkami, una plataforma en Internet desde la que puedes conseguir financiación para tus ideas. El creador propone un proyecto que explica através de la plataforma, y cualquier usuario que quiera puede ayudar a financiarlo aportando la cantidad que desee, por la que recibirá a cambio lo que ellos llaman un premio, en el caso literario suele tratarse de uno de los ejemplares. El cofundador de Verkami, Joan Sala, nos explica que “todos o casi todos los proyectos literarios que los escritores o pequeñas editoriales nos proponen consisten en la edición en papel, algunos incluyen edición digital, pero la intención es financiar la publicación de imprenta”.

Publidisa es otro ejemplo de cómo la Red propicia la edición en papel. Se trata de una imprenta pionera en la gestión de la publicación de un libro mediante el simple uso del correo electrónico. Basta con tener ADSL en casa para iniciar el proceso de edición. A este método de publicar desde casa se une Bubok, una editorial denominada “bajo demanda”. Pedro J. Moriche, poeta y escritor en Bubok, nos cuenta que “hacer una tirada en imprenta es costoso, y nada te asegura que esos libros impresos se vendan. Las editoriales “bajo demanda” imprimen el ejemplar solo si existe un pedido previo, evitando cualquier riesgo. Además, gracias a la plataforma en Internet, el autor puede colgar sus textos en formato libro desde el sillón del salón”.

Incluso los blogs, asociados desde sus comienzos a la digitalización de la literatura, sirven de puente para la materialización de los textos en papel. Muestra de ello son los experimentos de Bookad, consistentes en publicar en formato papel blogs mediante un concurso previo, o la reciente publicación en La Bella Varsovia de Tenían veinteaños y estaban locos, antología de jóvenes poetas, surgida de un proyecto de Luna Miguel con idéntico título en red.


Foto: Proyecto Verkami

La poesía también tiene voz de mujer

Andrea Aguirre (Madrid, 1980) publicará su tercer libro a comienzos de año, El ciclo lunar de los paréntesis, un poemario ilustrado que intentará competir con la creciente ola de los e-books. Una poeta con una voz única poco acostumbrada a hablar de su obra.


P: Han pasado cuatro años desde tu último libro, ¿a qué se debe esta larga espera para tus lectores?

R: La verdad es que no quedé del todo satisfecha con mis anteriores publicaciones, quizá por tomar decisiones demasiado apresuradas o por no haber dedicado tanto tiempo a perfeccionar mi trabajo. Quería que este nuevo proyecto fuera más reflexionado, con menos prisa. A veces, los poemas hay que dejarlos reposar para que tomen su forma definitiva. Por otro lado, no siento la necesidad imperativa de publicar mis obras, por lo que no me importa esperar a que sea el momento adecuado para hacerlo, como creo que lo es ahora.

P: ¿Es misión del poeta la de publicar o es más una costumbre muy arraigada?

R: Yo diría que la única misión del poeta es escribir poesía. La publicación es una consecuencia más o menos lógica que tiene que ver con la forma en que está establecida nuestra sociedad. Lamentablemente, esa es casi la única forma de difusión que tiene el género lírico pero, en mi opinión, están naciendo alternativas muy válidas con el desarrollo de las nuevas tecnologías y las posibilidades que nos ofrece Internet, como por ejemplo, el gran auge de los blogs. Aunque también es cierto que el libro en papel tiene un especial atractivo para los amantes de la literatura y casi cualquier poeta desea ver sus poemas plasmados del modo “tradicional”.


P: Poetas como Francisco Ávila, pese al valor de su obra y su reconocimiento, prefieren vivir ajenos al mundillo literario, o al menos no ser actores principales, ¿qué opinas de que grandes poetas no se den a conocer? ¿Te sucede a ti lo mismo?

R: Respeto y admiro profundamente a Francisco Javier Ávila y comprendo perfectamente su decisión. No siempre se tiene la necesidad de entrar en ese “mudillo literario” que en muchas ocasiones es bastante cerrado y artificioso. El profesionalizar el acto de la creación literaria puede ser muy agotador para quienes no comulgan con el funcionamiento del sistema establecido o que, por  motivos personales, prefieren vivir apartados del tipo de vida que este conlleva. En cuanto a mí, no me considero dentro del grupo de grandes poetas por lo que el hecho de preferir apartarme de ese mundo (o al menos no implicarme demasiado) se debe más a mi preferencia por otro tipo de profesiones y objetivos vitales más allá de mi propia difusión literaria.   


P: El mundillo literario tiene fama de cerrado, pero, ¿existe un único círculo hegemónico o hay alternativas?

R: Hay alternativas, pero muchas de ellas acaban siendo igual de herméticas que el sector dominante. Lo ideal es saber introducirse en todos los ambientes que ofrecen la posibilidad conocer nuevas ideas y proyectos, y no quedarse anclado en ninguno. Lo peligroso es caer en la trampa de cerrar el círculo, cuando es mucho más enriquecedor para cualquier profesión creativa poder tener contacto con la mayor diversidad de propuestas posible. Hay que moverse en redes, no en formas cerradas.


P:  Tu nuevo poemario se titula el Ciclo lunar de los paréntesis, ¿nos explicas la metáfora?

R: La idea surgió de la relación visual entre la forma de los paréntesis tipográficos y la forma de la luna en cuartos. El poemario está divido en dos partes separadas por un paréntesis vital que supone una sensación de oquedad, de forma que, comenzando en cuarto menguante, después del vacío, acaba en cuarto creciente con la esperanza de llegar a la plenitud. La comparación de las experiencias personales que están plasmadas en el libro con las fases del ciclo lunar fue casi imprescindible, ya que, por muchas razones, mi vida siempre ha estado íntimamente relacionada con la luna.


P: Además de poemas podremos encontrar entre sus páginas ilustraciones, ¿su intención es completar el poema, reforzarlo o buscar una implicación del lector?

R: Las ilustraciones no completan o refuerzan los poemas, ya que ambos son obras independientes con un significado acabado. Me interesa lo que puede sugerir la relación de ambos significados, ya que es como si naciera una obra nueva en la que los dos tipos de lenguajes se comunicaran entre sí transmitiendo un mensaje distinto al original. Tampoco se trata de buscar una mayor implicación del lector, sino de enriquecer el poemario con otra forma de expresión artística distinta. La psicología Gestalt afirma que el todo es más que la suma de las partes y, en este caso, creo que se cumple esta afirmación.


P: Ante una nueva publicación vienen las presentaciones, ¿en qué ciudades podremos verte?

R: Las presentaciones son la parte más complicada porque hay que organizar los eventos, coordinar las fechas... Es cansado, sobre todo cuando tienes que trasladarte lejos de tu ciudad y compatibilizarlo con la rutina diaria. Pero con El ciclo lunar de los paréntesis me apetece mucho más que en ocasiones anteriores, posiblemente porque han sido muchos años de dedicación para verlo salir a la luz. En Madrid seguramente se harán presentaciones en varios sitios, como librerías o cafés literarios. Posiblemente también se hagan presentaciones en Barcelona, Cáceres y Lugo. Otras ciudades ya se estudiarán sobre la marcha.


P: También podremos verte el 17 de diciembre presentando otro libro, Ropa tendida, esta vez escrito junto con otros poetas. ¿Qué diferencias hay entre un libro propio y uno escrito con otros creadores?

R: Ropa tendida es un proyecto que ha nacido con mucha ilusión y con las ganas de crear algo compartido entre los compañeros de una Asociación Cultural. En el proceso no hay grandes diferencias con la creación individual excepto por la necesidad de ajustarse a los tiempos previstos, ya que cada uno de nosotros ha trabajado individualmente con sus ideas y estilos propios. La diferencia es más notable en el resultado. Un poemario conjunto es más llamativo, porque se tiene la posibilidad de leer más de una voz poética en una misma obra. Además, es muy interesante que poéticas tan diferentes puedan llegar a complementarse y crear una obra cerrada con una línea creativa propia.


P: Eres mujer y escribes poesía, ¿implica el sexo del escritor un matiz distinto en la voz poética?

R: Los matices, más que en el sexo, están en la personalidad del poeta. Evidentemente la condición de género puede influir en ciertos aspectos literarios, al igual que la cultura, el idioma o la nacionalidad. No creo que exista una poesía femenina y otra masculina. Creo que existe diversidad de poesías y de poetas. Pero tampoco se puede negar que este es un mundo que ha sido siempre predominantemente masculino y, por desgracia, todavía en la actualidad es difícil para una mujer abrirse camino en él.


P: Recomiéndanos a un poeta y a una poeta.

R: Oliverio Girondo y Alejandra Pizarnik. Son hasta ahora los dos poetas que más me han impactado y que más he releído, a pesar de no ser los que más me han influenciado, ya que ambos se sitúan en movimientos vanguardistas como el Ultraísmo y el Surrealismo, que como estilos en general no son los que más me motivan. Es curioso como muchas veces leemos con admiración obras muy alejadas de las nuestras y, sin embargo, somos capaces de identificarnos con la misma intensidad que si hubieran sido escritas por nosotros mismos.

Foto: Andrea Aguirre




Herida


Toma
mi corazón con tus manos
                                apriétalo
                               estrújalo
                           tíralo
                              rásgalo
                                rómpelo
                                 muérdelo
                            písalo
                              aráñalo
                      incluso dinamítalo

está tan lleno
que no podrás desangrarlo.


De El ciclo lunar de los paréntesis

Los políticos extremeños dan la espalda a la Literatura


La pinza que forman IU y el Partido Popular para gobernar en Extremadura está evitando grandes recortes en cultura debido a la presión de la propia izquierda, aunque no implica su total desaparición. El Partido Socialista de Fernández Vara ya había empezado a usar la tijera en ayudas como la que destina la Consejería de Cultura y Turismo a la creación literaria, pasando de un presupuesto de 30.000 euros a 27.000 en el último curso. Monago y sus Consejeros, críticos con todo lo relacionado con el anterior gobierno extremeño, están siguiendo los pasos de la última legislatura del PSOE respecto a la política con la Editora Regional de Extremadura. El editor y reconocido poeta José María Cumbreño teme por el futuro de la editorial, “De momento la Editora no ha desaparecido, pero me temo que piensan dejarla que se muera ella sola. Ya el último año recortaron su presupuesto un sesenta por ciento. Y ahora, después de destituir a Luis Sáez, llevamos muchos meses sin que nadie explique qué va a pasar con ella. Sospecho que el excelente trabajo que se ha hecho durante años - Jorge Herralde, el editor de Anagrama la citaba siempre como ejemplo de editora institucional - se va a ir al garete en muy poco tiempo.”

Las Aulas Literarias de la región también han sufrido el mal del “tijeretazo”. La Consejería de Cultura, a través de las subvenciones a la Asociación de Escritores Extremeños, ha reducido un 75% el presupuesto del Seminario Humanístico de Zafra. El coordinador del Seminario, junto con Jesús Valderrama, Rafael García Cabaños nos cuenta que “el resto de Aulas están igual, tanto la de Plasencia como la de Badajoz y Mérida. Nosotros hemos pasado de tener cuatro escritores por año a dos, y con esfuerzo, ya que no sólo nos han reducido el número de ponentes si no también la asignación económica para traerlos”. El Excelentísimo Ayuntamiento de Zafra, desde las últimas elecciones en manos del PP, había colaborado hasta ahora con la edición de una plaquette con textos del escritor invitado, sin embargo, en palabras de Cabaños “la Concejala de Cultura nos ha asegurado que este curso contaremos con presupuesto, pero de cara al que viene sólo tendremos su apoyo, la financiación económica tendrá que venir de otro sitio”.

Premios importantes como el de Poesía Cáceres Patrimonio de la Humanidad mantienen su cuantía. Peor suerte tiene el Premio Dulce Chacón de Narrativa, que pasa de una dotación de 9000 a una de 5000 euros, así como una reducción del 50% en el sueldo de los miembros del jurado.


Foto: Lectura poética en el Seminario Humanístico de Zafra

"Mi mente siempre está en un libro futuro"


José Manuel Díez, vocalista del grupo extremeño El Desván del duende y poeta capaz de movilizar a sus lectores con una sola palabra, estrenará libro en la próxima primavera, un poemario amoroso que llevará por título Cien instantes de amor.



Después de varios años vamos a poder leerte en papel, ¿a qué se ha debido tanto tiempo?

No creo que haya una razón concreta. Muchos amigos y lectores me recriminan que haya estado más centrado en mi actividad musical que literaria, pero no creo que sea así. Aunque no he publicado, he escrito mucho en este tiempo, tanto poesía como relato corto, pero quizá mi concepción de la labor creativa ha cambiado. Antes escribía diez poemas en una semana y terminaba rompiendo nueve. Ahora escribo uno en un mes, pero no suelo romperlo. En esta última etapa de mi vida he aprendido que el tiempo de silencio, de vacío y de dudas también es necesario para los que tenemos algo que decir.



Dos nuevos libros de poemas. Cuéntanos.

Son dos proyectos distintos. Con la ONG “Movimiento Páramo” se ha creado un audiolibro con 35 poemas míos, pero de momento no verá la luz por falta de presupuesto. Aprovecho para dejar información del resto de proyectos que nos traemos entre manos, la web de la ONG es www.movimientoparamo.org.

Independientemente, publicaré un poemario de temática amorosa, bastante distinto a lo que había escrito y publicado hasta ahora. Lo respaldará el sello “Jeme poesía”, que es una editorial independiente que hemos puesto en marcha entre varios amigos el pasado mes de septiembre, en Badajoz.



Nos hablas de audiolibro, ¿crees que el poema adquiere con la voz del poeta matices inalcanzables con la simple lectura?¿Qué opinas de los recitales?

Sí, por supuesto. La elevación del poema más allá del papel siempre me ha interesado, de hecho nunca me hubiera dedicado a la música si ésta no le hubiera dado otra dimensión superior a cuanto escribía. Creo que, ya que la gente no va con facilidad a la poesía, es la poesía la que debe ir a la gente, y el mejor camino para ello es el recital. Algo barato, sencillo y saludable. Cualquiera con un megáfono y algo interesante que decir puede improvisarlo en la calle.



La musicalidad ha sido una constante en los versos de tus dos libros anteriores, 42 y La caja vacía, es de esperar que veremos esta parte inmejorable de tu poesía, pero, ¿habrá algo nuevo que leer debido a la experiencia?

Pues, sinceramente, espero que sí, aunque quizá no tanto a nivel formal como temático. Los dos primeros libros de un autor dicen mucho de él, pero por edad y por corta trayectoria, evidentemente, espero que aún me quede mucho bueno por desarrollar. No obstante, siempre me ha gustado pensar que mis libros se justifican por sí mismos y que son los lectores los más propicios para juzgarlos, no yo. Mi mente siempre está en un libro futuro.



He hablado de la musicalidad de tus versos, imagino que tendrá que ver tu otra pasión, la música. ¿Eres un poeta que hace música, un músico que escribe o poeta y músico a partes iguales?

Siempre me ha gustado considerarme poeta, porque sin la poesía jamás hubiera escrito una sola canción. Pero sí es cierto que esas dos partes de un todo cada vez se van igualando más en mi día a día.



¿Qué proyectos tenéis entre las manos con el Desván del duende?
Pues en menos de un mes sale a la calle nuestro tercer disco, que se tituará “Besos de cabra”. Trece nuevos temas y trece nuevas ilusiones. Vamos a presentarlo por la mayoría de capitales del país en una gira que ocupará todo el 2012 y parte del 2013. Además, en mayo de 2012 cumpliremos 10 años como grupo, así que algo especial se nos ocurrirá para celebrarlo.


¿Y en poesía? Además de escribir libros sueles alborotar con ideas y propuestas junto a otros poetas como Daniel Casado.

Bueno, son divertimentos y formas de ahondar en la poesía como acto social. Daniel Casado, Juanlu Serrano, Víctor Martín, Laura Pagador y muchos amigos más tienen la culpa. Nos gusta hacer talleres improvisados, recitales callejeros, visitar cárceles, hospitales o centros sociales donde la gente más necesita de los versos. No suele haber nada pactado, surge a cada cierto tiempo, se muestra y lo vivimos como algo mágico.


Hemos hablado de la poesía en papel, pero hasta hace poco tenías un blog en internet con mucho éxito, Locura ordinaria, ¿por qué decidiste dejarlo?

Pues ya lo explicaba en el propio blog. Llevaba cinco años dando forma a una suerte de obra en construcción que sentía ya había cumplido son su propósito inicial, que no era otro que poder expresarme en un formato distinto y para un lector anónimo, plural y neutral con respecto a mis lectores habituales. Hay ciclos que se cierran y proyectos que mejor terminarlos cuando aún tienen vida, porque así pueden derivar en otros superiores. No obstante, nunca me he negado a retomarlo. El tiempo, como siempre, tendrá la última palabra.


Extremadura ha tenido y tiene grandes poetas, aunque no muy conocidos en el resto de España, ¿podrías recomendar a los lectores algún autor que te haya hecho crecer?

El primer poeta extremeño que me interesó fue Jesús Delgado Valhondo, sobre todo sus últimos libros, los más intimistas. De los desaparecidos, también me gusta mucho el Manuel Pacheco de la postguerra, sus poemas más sociales y comprometidos con la pobreza de Extremadura en aquellos años, un poeta con el que siempre he tenido la sensación que su poesía es mejor para recitar en voz alta que para leerla de pensamiento. De los actuales, me interesan Félix Grande, Basilio Sánchez, Ada Salas, Álvaro Valverde, Irene Sánchez Carrón, Santos Domínguez… Casi todos los que tienen el raro privilegio de publicar a nivel nacional. Y de mis compañeros de generación hay tres con los que me identifico especialmente: José María Cumbreño, Daniel Casado y Mario Lourtau. No creo, humilde y sinceramente, a juzgar por lo que leo y veo, que haya muchas regiones en España que puedan presumir de una nueva ola de poesía tan heterogénea y comprometida como la nuestra en la actualidad.


Unas palabras para que la gente vaya a las librerías en cuanto esté el libro en las estanterías.

No soy mucho de esloganes. Creo que la gente debe ir a las librerías y a las bibliotecas, aunque no sea para buscar uno de mis libros (ríe).



Foto: Laura Covarsí / José Manuel Díez


EGO SUM

De entre todos los hombres
soy el hombre que tiembla
cuando escucha tu nombre

De Cien instantes de amor. José Manuel Díez.

Más información en:






Dos tercios de los lectores españoles eligen un Best seller


Los best seller suponen más de dos tercios en las ventas de libros literarios en España., sin embargo, el número de títulos aumenta cada año según las estadísticas del INE. El lector medio cuenta a su vez con un mayor espectro de soportes, así como de puntos de venta y distribución, lo que supone la necesidad de un filtro para la elección de la lectura. Los libreros han sido hasta hace poco los únicos responsables de asesorar a los usuarios, posición que han ido perdiendo con la desmitificación de su profesión, “en los grandes almacenes hay vendedores, dependientes que despachan como en una tienda de ropa, no gente que sabe de libros”  comenta Miguel Casasola, responsable en Lé, la librería autónoma más grande de todo Madrid. En referencia a su trabajo nos cuenta que “es más la gente que va con las ideas claras que la gente que pide asesoramiento. Si tuviera que hacer un porcentaje diría que un 70% van con las ideas claras y un 30% preguntan, y normalmente porque quieren hacer un regalo”, a lo que añade respecto a las ventas que “los grandes premios y best seller tienen la mejor colocación en las estanterías, así como la reseña más grande en las revistas, es normal que el lector los conozca, a esto se suma la falta de interés por conocer”.

Además de la perdida de la figura del librero como asesor y la promoción de las grandes editoriales, la elección por parte del lector se ha visto modificada por Internet. El usuario que desea adquirir la versión digital de un libro se ve condicionado a la existencia de dicha versión. En España, según las estadísticas del Gremio de Editores, sólo el 5% de títulos impresos en papel alcanzan la pantalla. A esto se suma la oferta gratuita que proporcionan proyectos como 24 Symbols, una plataforma digital en la que el usuario puede leer libros en línea, aunque sólo aquellos cuyas editoriales han pactado con la empresa.

Frente a los grandes comercios y el poco margen que de momento ofrece la Red, las presentaciones y recitales intenta captar la atención de los futuros compradores. El responsable del espacio poético Niram (donde cada semana acuden distintos escritores con sus propuestas), David Bobis, asegura que “vender un libro es difícil si lo dejas en una estantería con quinientos más. El autor debe acercar su obra a los lectores. En Alemania la presentación de un libro supone una mini-gira por todo el país, y el sector editorial alemán no ha sufrido ninguna crisis”.

Foto: Francisco Najarro / Presentación del poemario "Esquinas y rincones"

"La literatura fue durante siglos el vehículo de información"



Pedro Jesús Moriche nació en Mérida en 1984, aunque es natural de Aceuchal (Badajoz). Es licenciado en Historia (Universidad de Extremadura), en Teoría de la Literatura y literatura Comparada (Universidad de Extremadura), en Comunicación Audiovisual (Universidad de Salamanca) y Máster en gestión de riesgos laborales (Universidad de Salamanca), además de doctorando en cine y literatura (Universidad de Salamanca). En el ámbito literario ha conseguido una veintena de premios, destacando el García de la Huerta o los de universidades como Extremadura o Alicante. Sus textos se recogen en distintas publicaciones, entre las que destaca su último poemario ¡¿Por qué no te aquellas!? 




En unos días sale su nuevo libro de poemas, ¿qué diferencias hay con aquel poemario primerizo ganador del García de la Huerta?

Pues la diferencia es la madurez y una mejor formación cultural para poder escribir mejor. Aparte, claro, de un paso importante de la imagen a la reflexión, sin olvidar nunca la primera.


Defiende siempre la importancia de las imágenes en el poema, ¿por qué?

Yo soy poeta de la imagen, es una de las cosas que más sensaciones me despierta. Pienso que la poesía debe pintar de la misma manera que el pintor pero con palabras y retórica. Al fin y al cabo más que imágenes la palabra lo que hace es imitar, representar de una forma que sorprende la realidad o el pensamiento.


También hace mención a la formación, ¿universitaria o de la calle?

La calle y la Universidad se corresponden; el saber de la calle es tan importante como el universitario. Pero más que de la calle es el de la vida, ya que hablar de "calle" es algo tan amplio que en sí lo engloba todo. Digamos que es básico formarse en el conocimiento teórico de la universidad y en el práctico del día a día de la vida.


¿Qué opina de los poetas de barra de bar, aquellos que imitan en cierto modo a Bukowski?

La imitación fue la base de la poesía durante siglos. La imitación es siempre inevitable, pero en esa imitación hay que crear una personalidad propia, no al poeta imitado. Para mí todo poema que no suene a su poeta y que suene sólo a otros pierde valor.


¿Y de los que no salen del Ateneo?

Lo mismo opino de los del Ateneo, también imitan en círculo endogámico. Hay, como ya dijeron muchos, que sacar la poesía a la calle.


Llegaste al mundo literario hablando de contrapoetismo poético, ¿qué era y qué es?

El contrapoetismo fue una etapa de mi poesía que me sería difícil explicar. El contrapoetismo es en sí un juego de exploración, un querer poetizar siempre diferente, sobre lo no poetizado, ir más allá. El contrapoetismo, como juego admite muchas variantes. Pero el contrapoetismo trata siempre de llevar la contraria. Algún día haré un ensayo sobre él, tengo ya en mente alguna obra, pero es muy compleja en la forma, porque el contrapoetismo también es forma.


Volviendo a su nuevo libro, a qué se debe el título ¡¿Por qué no te callas?!

Es un título que lo dice todo. En primer lugar contextualiza con la famosa expresión del rey, pone la poesía en estos tiempos. En segundo lugar, al llevar interrogaciones está aludiendo a las constantes preguntas no ya de mi propio libro, que tiene gran parte de ellas, sino a las peguntas de la poesía en general. Luego en cuanto a los signos de admiración es para destacar la poesía, para darle la pista al lector que dentro hay cosas sobre las que hay que llamar la atención. A su vez la palabra "callarse" le está diciendo al lector que se calle y entre a escuchar, a leer el libro. Yo como estudioso de la literatura y analista, le doy muchas vueltas a todo, me gusta cargar toda mi poesía de connotaciones, de ambigüedades. Además el título también les da la posibilidad a los críticos de que me ataquen con él si no les gusta, y que usando las interrogaciones me pidan que me calle.


Humor y poesía son constantes en sus obras, ¿un antídoto contra los problemas?

Humor y poesía para mí van siempre de la mano, unidos. Me tomo la vida con humor, así que eso mismo se trasvasa a mi poesía. No es en sí un antídoto, sino una manera de afrontar la vida.


Se ha embarcado en un proyecto informativo, el periódico digital www.elimportuno.com , ¿tienen relación información y literatura?

Sí. De hecho, la literatura fue durante siglos el vehículo de la información. La literatura medieval de todo el mundo sigue en muchas ocasiones esas pautas. En la actualidad son géneros distintos. Pero el periodismo literario ya está considerado como un género.


¿Para cuándo una novela?

Novelas ya tengo escritas en mi cajón de sastre desde hace algunos años. Supongo que de aquí a unos meses alguna saldrá a la luz.




Diego Santiago Campos

Los libros de cartón conviven con los ebooks


Los libros fabricados con cartón aumentan su presencia en las librerías españolas. Se les denomina libros “cartoneros”, aunque su edición es tan cuidada como la de cualquier libro tradicional. Para encontrar su origen debemos mirar a Sudamérica, donde su difusión se debe al bajo coste de producción, siendo la mejor manera de acercar la cultura a todos los públicos, así como a una labor social y de barrio. En España encontramos ejemplos de este tipo en pequeñas editoriales como Cartopiés, del madrileño barrio de lavapiés, o la Asociación Cultural ÁRTEse quien pueda. “Los libros cartoneros nos permiten hacer ediciones baratas pero preciosas, atractivas para los lectores que no se ven frenados por el precio” nos cuenta Cristina Rodríguez, ilustradora y diseñadora de ÁRTEse quien pueda.

Junto a esta forma de rebajar los costes y el precio de venta, coexisten otras ediciones “cartoneras”, en las que se eleva el cartón a material artístico, es el caso de la Editorial Ultramarina, en la que cada ejemplar es único, trabajado por distintos pintores y profesionales artesanalmente, lo que supone un incremento en el precio. Sin embargo, Ultramarina sigue conservando la esencia inicial de estos libros al ofrecer gratuitamente su descarga digital. En palabras de Daniel Macías, poeta editado en cartón y bajo este sello “es esencial la posibilidad de descarga gratuita, es el espíritu quijotesco de la creatividad”, sin quitar su valor al libro material “poesía, cartón y pintura, fetiche, erste kunst, magia sin duda”.

Los libros cartoneros encuentran su barrera en el bajo número de tirada, lo que impide estar presente en todas las librerías y llegar a todos los lectores. Pero es también en el reducido número de ejemplares, una media de 100 por tirada, donde encuentran la libertad que los hace especiales, como comenta Macías “el libro de artista en general tiene un sabor de obra única y personalizada imposible en la producción editorial uniformada y masiva.”


Ni joven ni promesa: Poeta

David Leo García (Málaga, 1988). Poeta joven, pero poeta, que ha logrado hacerse un hueco en el mundillo literario gracias a la búsqueda de la tradición más novedosa. Con 22 años ha ganado premios, publicado libros y aparecido en las últimas antologías. Estamos ante un creador único, joven, pero que no necesita los días que vendrán para demostrar la calidad de su textos, ya los tenemos aquí.


¿Ser joven te ha beneficiado? ¿Crees que tus 17 años influyeron en que ganaras el Premio Hiperión de poesía con un poemario como Urbi et orbi, lleno de sonetos y hasta con una sextina?

Los medios acostumbran a situar la frontera entre la juventud y la madurez en los treinta y cinco años, o incluso más tarde, si sigue considerándose joven a Fernández Mallo, mon dieu. Por lo tanto, es posible que publicar a los diecisiete un libro escrito con un año menos, fuese algo impactante. Ha podido ser un beneficio por la atención, pequeña en cualquier caso, pero reseñable, que han obtenido mis textos desde entonces; pero no lo ha sido cuando el dato más llamativo de la publicación era la fecha de nacimiento de su autor, una reseña de Urbi et orbi se titulaba “1988”.
Sólo el jurado del premio sabe por qué gané. Espero que la edad no fuera lo más importante.


Respecto a tu segundo libro, Dime qué, ¿pudo el jurado tener en cuenta que fueras una joven promesa de la poesía española para otorgarte el último Premio Cáceres Patrimonio de la Humanidad?

Evidentemente, no.


Joven promesa de la poesía española, ¿te gusta esta denominación?

No. Por tres motivos. Primero, por la sobrevaloración de “lo joven”, como si intrínsecamente fuera asociado a lo fresco y novedoso; no puedo estar de acuerdo: Juan Carlos Mestre u Olvido García Valdés están cerca de los sesenta años y siguen reinventándose en cada libro, mientras que Javier Vela cuenta con la mitad y es un poeta arcaizante. Esto sucede en todas las disciplinas: recordemos al Picasso nonagenario que no había perdido la curiosidad, y contrapongámoslo a cualquier aprendiz de taller, muy ocupado con sus bodegones.

Segundo, por el engaño de la palabra “promesa”. Porque en poesía cuentan la teoría y los resultados, no las promesas. Aunque quizá todo buen poema sea una promesa incumplida.

Tercero, por el provincianismo que supone “poesía española”. Borremos de una vez la idea nacionalista de la literatura, como si ésta fuera autárquica. Si acaso, en mis mejores días, he querido ser poeta, nunca “poeta español”.


Hace poco se puso a la venta una antología de Luna Miguel en la que se recoge a veintisiete poetas menores de 27 años. ¿Qué opinas de la selección? ¿Sobra o falta alguien?

La selección es producto del criterio de Luna Miguel y, por lo tanto, lo respeto. No sé si “sobra” alguien, porque aún no la he tenido en mis manos ni he leído en profundidad a la mayoría de poetas en ella recogida. Tampoco sé si el verbo correcto es “sobrar”. Sí sé que me habría gustado que figurasen Pablo López Carballo, Javier Vicedo, Julio Fuertes, Beatriz Ros, Cristina Castro...


Además de en esta antología de jóvenes poetas, apareces en La inteligencia y el hacha, otra antología, en este caso de Luis Antonio de Villena. ¿En cuál te sientes más cómodo al ver tu nombre?

Las dos suponen un honor y una alegría para mí, la verdad. Si en la de Luna Miguel me alegra estar por compartir espacio con coetáneos, pareja, amigos, conocidos o desconocidos, en la de L. A. de Villena más bien lo es por convivir con poetas muy admirados, diría “maestros” si no fuera tan cursi el concepto, Juan Antonio González Iglesias, Lorenzo Plana, Luis Muñoz, Mariano Peyrou, Carlos Pardo, Ana Gorría y, sobre todo, Álvaro García y Juan Andrés García Román.


En Dime qué te atreves a utilizar la prosa poética, ¿te has planteado escribir prosa pura, relato, novela?

No sé qué significa “prosa pura”. Desde Baudelaire, la prosa es una forma tan válida como el verso; yo la he usado cuando he querido una manera de expresión más dilatada, que el verso no permitía. En cualquier caso, me gusta esa alternancia.

En cuanto a la narrativa, he escrito multitud de relatos. La mayoría siguen inéditos porque aún tengo algún sentido del pudor. A ratos perdidos escribo algo parecido a una novela, aunque es difícil desprenderse de la conciencia de poeta: no me está saliendo “poética” en el sentido de “almibarada”, pero quizás sí en el de “delirante”.


¿Qué esperas de tu poesía? ¿Piensas en el lector?

Si algo de lo que escribo sirve, es decir, emociona, divierte, sorprende, trastoca esquemas a alguien, bienvenido sea. Pero tampoco es plan de escribir productos prefabricados con el fin de gustar.


Y tú, como lector, ¿puedes disfrutar de una lectura inocente o debido a tu vinculación con la creación terminas haciendo un análisis de toda obra?

Ninguna lectura es inocente, ni siquiera la que hacíamos de Teo desayuna. Es inevitable que toda la identidad de una persona se vuelque en la obra que lee, si su lectura es atenta.


¿Qué cantidad de inteligencia y cuál de sentimiento opinas que debe tener un poema?

Debe seducir a la cabeza sin insultar al corazón (Lucrecio, Paz, Eliot, W.C. Williams, Montale) o viceversa (Ovidio, Vallejo, Whitman, Cummings, Ungaretti).



¿Te gusta la poesía social? Y, ¿qué piensas de la poesía de la experiencia?

Me gusta la poesía sin apellidos.

No sé qué es la poesía social. Intuyo que una escrita con urgencia y buenos propósitos al calor de acontecimientos recientes. Entonces no me gusta. Si es la poesía entendida como un grito surgido de la ansiedad por el devenir de la Historia, en la que participan todos los hombres y mujeres sean de la época que sean, entonces sí me gusta. España, aparta de mí este cáliz me gusta. España, pasión de vida, no.

Tampoco sé qué es la “poesía de la experiencia”. Intuyo que una escrita utilizando como materia prima los acontecimientos de la vida de su autor, es decir, lo que siempre se ha llamado “poesía confesional”. Si ésta trasciende al individuo, me gusta. Cummings es en ocasiones confesional y me gusta. Pero si esta poesía se queda en aburridas confidencias de barra de bar, efectistas y con un desprecio total por la maquinaria del lenguaje, no me gusta. Bukowski es un poeta que cumple, en mi opinión, estos parámetros.


¿Qué veremos de David Leo García en los próximos años?

Lo que quede.

La edición de poesía se centra en el papel


Los libros digitales adquieren un mayor peso en el mercado editorial español cada año. Aumentan las editoriales especializadas en libros con formato electrónico, las librerías encargadas de sus ventas y los modelos disponibles para reproducirlos. Sin embargo, la impresión de títulos en papel creció un 2,3% según las últimas estadísticas del INE, aunque con tiradas inferiores a la de producciones anteriores. En poesía estos datos son más contundentes, en palabras de Pablo Méndez, Presidente de la Asociación de Editores de Poesía, donde se aglutinan las editoriales especializadas más importantes del país, “los e-books no son una prioridad en la edición de poesía como lo son en novela, los lectores y compradores tiene perfiles distintos”, y afirma que “las ventas en España son insignificantes, aunque es cierto que en el extranjero, ante la dificultad de conseguir un ejemplar impreso, existen más compradores”.
                                                           
Los premios literarios concedidos por los ayuntamientos, las editoriales que imprimen bajo demanda y a coste cero para el autor, como la autoedición o la coedición dentro de un sello editorial, ayudan a la proliferación de nuevos títulos. Así mismo, la edición de poesía en papel y su resistencia a lo digital se debe “a que el poeta ve reconocida su obra cuando se convierte en libro, es el ego del artista”, nos dice David Bobis, editor, poeta y miembro del Círculo Independiente Ñ de escritores, también aclara que “el libro termina siendo un objeto artístico, el lector de poesía busca el libro como objeto material, para leerlo solamente puede irse a Google y escribir el nombre de un poeta. Los editores están concienciándose de esta idea, y gracias a ello los libros de poesía son distintos de una editorial a otra, encuadernación distinta, materiales distintos, se le añade un valor por el que la gente está dispuesta a pagar”.

Los mayores beneficiados de la continuidad de los libros en papel son las librerías y las distribuidoras, según el XV estudio de perfil del sector de la distribución de libros ypublicaciones periódicas realizado por FANDE (Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores Españoles) un 34% del valor del libro serían ganancias para el punto de venta, mientras que la empresa distribuidora se quedaría con un 13%. Los autores sólo cobran de media el 10% de las ventas de su obra, porcentaje que aumentaría en la edición digital.